ES: DONAS SUAVES Y LIGERAS, SIN UNA GOTA DE ACEITE: Deliciosas para chuparse los dedos
Después de la activación, agrega gradualmente el resto de la harina y cuando se espese, amásalo con las manos durante unos 5 minutos. Deberías obtener una masa suave y elástica que no se pegue a tus manos. Cubre nuevamente y deja que fermente durante 40-45 minutos en un lugar cálido sin corrientes de aire.
Voltea la masa fermentada sobre una superficie de trabajo ligeramente enharinada y, con la ayuda de un rodillo, estírala en una fina capa con un grosor de aproximadamente un dedo. Con la ayuda de un molde o un vaso, corta círculos (puedes enharinar el vaso antes de cada corte).
Coloca los círculos cortados en una bandeja forrada con papel pergamino, cúbrelos con un paño para que no se sequen y déjalos fermentar una vez más durante unos 20 minutos, mientras calientas el horno.
Hornea a 165 grados hasta que estén doradas. Cuando estén listas, sumérgelas en mantequilla derretida y luego en azúcar.