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“Prueba esta RAVANIJA y olvidarás los baklavas y los tulumbas: el pastel más jugoso empapado en jarabe.”

  1. En un recipiente hondo, rompe cuatro huevos y agrega el azúcar (250 g). Bátelos con una batidora hasta que la mezcla esté espesa y se aclare. Necesitarás batir durante 5-8 minutos hasta que la mezcla se espese y se vuelva más clara.
  2. A los huevos batidos y espumosos, agrega 250 g de yogur griego o crema agria, 50 ml de aceite y, finalmente, 100 g de mantequilla derretida y enfriada (debe estar líquida pero no caliente). Bate con la batidora hasta que todos los ingredientes se combinen.
  3. Por último, añade un sobre de levadura en polvo (10 g) y 400 g de harina. Con la batidora, mezcla a baja velocidad hasta que la harina se absorba en los ingredientes líquidos y obtengas una masa espesa y homogénea, sin grumos.
  4. Engrasa un molde redondo de 28 cm o 30 cm de diámetro con mantequilla en el fondo y los lados, y vierte la masa preparada en él. Nivela la masa en el molde y dale unos golpecitos suaves para eliminar burbujas de aire.
  5. Hornea en un horno precalentado a 180 grados Celsius durante aproximadamente 35-40 minutos, o hasta que el pastel se dore y un palillo insertado en el centro salga limpio.
  6. Prepara el jarabe: En una cacerola, coloca 700 g de azúcar y 500 ml de agua. Lleva a ebullición y cocina durante unos 15 minutos. Agrega un poco de jugo de limón al gusto hacia el final. Deja que el jarabe se enfríe hasta que esté tibio.
  7. Vierte el jarabe tibio sobre el pastel enfriado. El pastel absorberá el jarabe y quedará jugoso y delicioso.
  8. Deja que el pastel repose hasta que esté completamente frío y el jarabe se haya absorbido por completo. Luego, córtalo en porciones y sirve. ¡Disfruta!