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El más hermoso kuglof con nueces y pudín de vainilla, suave como el alma y con un aroma irresistible: medidas en taza

Comienza precalentando el horno a 180 grados, ya que el pastel se cocina rápidamente. En un tazón profundo, rompe los huevos y bátelos hasta obtener una espuma (no es necesario separar las claras y las yemas). Bate con la batidora durante 5-6 minutos y comienza a agregar gradualmente el azúcar y el azúcar de vainilla, continúa batiendo durante unos minutos más hasta que el azúcar se disuelva por completo y la mezcla se vuelva espesa y cremosa. Luego, agrega una taza de aceite, media taza de yogur y media taza de leche.

 

 

 

Mezcla con una cuchara o espátula para igualar. Luego, agrega los ingredientes secos: la harina, el pudín en polvo y el polvo de levadura. Mezcla suavemente hasta obtener una mezcla homogénea. En esta mezcla, agrega una taza de nueces finamente picadas (pueden ser una mezcla de molidas y picadas, o una variedad de nueces según tu preferencia). Mezcla un poco más y vierte la mezcla resultante en el molde de kuglof preparado.

 



Hornea durante aproximadamente 40-60 minutos a 180 grados. Deja enfriar el pastel horneado por un tiempo y luego sácalo del molde y espolvoréalo con azúcar en polvo. También, si lo deseas, puedes cubrirlo con un glaseado de chocolate o glaseado de frutas, o incluso con un glaseado real (claras de huevo batidas con azúcar en polvo hasta obtener la consistencia deseada).