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Aquí tienes cómo limpiar almohadas de cama sucias para dejarlas blancas y con un aroma dulce.

 

 

Bicarbonato de sodio Detergente de lavandería regular Aceite esencial de lavanda Antes de comenzar, asegúrate de que tus almohadas sean aptas para lavadora revisando sus etiquetas. Vierte el detergente de tu elección en el cajón designado, seguido de media taza de bicarbonato de sodio y algunas gotas de aceite de lavanda directamente en el tambor. Agrega dos almohadas para mantener el equilibrio y ejecuta tu lavado. Para prolongar la frescura de tus almohadas, adopta buenos hábitos diarios. Cada mañana, retira las fundas de las almohadas, abre las ventanas y deja que la luz del sol bañe tus almohadas. Esta práctica airea tu habitación y evita el exceso de humedad y el crecimiento de moho. Y si tus almohadas lucen un poco apagadas, una limpiadora a vapor puede darles vida. Para un toque más brillante, pré-lávalas en una mezcla de jugo de limón, vinagre blanco o peróxido de hidrógeno antes de lavarlas en la lavadora.